“El Feminicidio no está desconectado de los ejercicios de violencia regulares contra las mujeres”

El Perú encierra una sociedad machista todavía, ¿esto contribuye a actos de agresión hacia la mujer?
Sin duda. Existen complejas estructuras de dominación masculina que explican estos fenómenos. No solo el feminicidio, sino la violencia contra la mujer (aquí y en todo el mundo) es indisociable de mecanismos de socialización sostenidos en el género. Sin embargo, tanto en sociología como en criminología (no olvidemos que el feminicidio es un hecho criminal) casi ningún fenómeno es reductible a una sola causa. Por eso hace tiempo creo que para comprenderlo hay que ir un poquito más allá de los estudios de género.

¿Para usted cuál es el principal móvil en este tipo de crímenes?
Los celos de los varones y la resistencia de las mujeres para continuar la relación son la figura recurrente en el feminicidio. Esta parte de tu pregunta es muy interesante, porque si te das cuenta, este patrón regular de celos y resistencias, al igual que la estructura de  dominación masculina que los sostiene, se repite en otros casos de violencia contra la mujer, en otros casos de violencia doméstica e, incluso, en casi todas las relaciones de pareja. Entonces ahí aparece una pregunta: ¿porqué en algunos casos las matan y en otros no?  Eso nos debe lleva a pensar en una masa crítica de factores criminológicos  que explican no tanto el feminicidio, sino su contexto de producción.

¿Qué rol debe cumplir el Estado en esta materia?
El Ministerio Público, a través de su Observatorio de Criminalidad, debería afinar sus mecanismos de monitoreo y medición: las cifras de homicidios que manejan no se corresponde con el total que maneja la Policía, que es mucho más; por ello es presumible que la cifra de feminicidios que arrojan esté algo subestimada. Y luego se debe continuar con los esfuerzos en mejorar los sistemas de recepción de  denuncias en las comisarías, hacer que los procesos de medicina legal aplicados a las víctimas mujeres de tentativas de feminicidio y de violencia en general no sean un verdadero suplicio. Y, finalmente, vuelvo al argumento anterior, el feminicidio no está desconectado de las otras formas de violencia doméstica; por ende, controlando la violencia doméstica, concentrando los esfuerzos en esta última,  probablemente la incidencia será mucho más baja de lo que ya es.

¿Cuál es el perfil del agresor?
No hay un perfil ni de las víctimas ni de los victimarios y, por supuesto, sería un gran aporte tener uno. La información pública disponible se ha centrado en la relación de la víctima con el victimario. Lo relevante es que la mayoría de victimarios eran personas conocidas por las víctimas. Y precisamente eso es lo que los últimos estudios destacan contra muchos sentidos comunes: el peligro real está más dentro de  las casas, no afuera.

¿Qué rol debería cumplir la prensa en este caso?
La prensa va a seguir haciendo lo que tiene que hacer. Son crímenes que venden por su espectacularidad y,por lo tanto, son objeto de tratamiento sensacionalista. No es casualidad la existencia de páginas policiales desde hace muchos años y en casi todos los diarios del mundo. El problema es que el tratamiento mediático que recibe actualmente ha desviado la atención sobre otros fenómenos mucho más extendidos y regulares, y en los cuales las mujeres también son las principales víctimas, como son las violaciones sexuales.

Fuente: puntoedu.pucp.edu.pe

¿Una agresión puede detonar futuros actos feminicidas?
El feminicidio no está desconectado de los ejercicios de violencia regulares contra las mujeres. De hecho, en al menos 40% de los casos reportados por el Ministerio Público, las víctimas habían denunciado a la Policía maltratos físicos y psicológicos. Eso es señal de que algo anda muy mal en la protección de esas víctimas.